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Roscón de Reyes tradicional – Recetas de Navidad

Roscón de Reyes tradicional – Recetas de Navidad

El conocidísimo Roscón de Reyes es un bollo que se realiza con una masa dulce en forma de toroide y se adorna con fruta escarchada, fruta cristalizada o también llamada fruta confitada de varios colores. Normalmente se toma el 6 de enero como tradición al denominado día de Reyes. Nace de la cultura culinaria francesa que se trasladó a la española hace muchos años y se ha hecho conocido en otros países también como Rosca de Reyes o Rosco de Reyes como en Argentina o México. Lo podemos acompañar con una taza de chocolate y se sirve como desayuno o merienda.

El toque especial que hace que el roscón sea de Reyes es el agua de azahar o aroma de azahar, indispensable para realizar esta receta. Este se puede encontrar en cualquier hipermercado.

Ingredientes para hacer un roscón de reyes

  • 330 gr de harina fuerte
  • 70 gr de mantequilla
  • 100 gr de azúcar
  • 20 gr de levadura fresca de panadero
  • 20 ml de ron blanco
  • 4 gotas de agua de azahar
  • ralladura de naranja y limón
  • 2 huevos
  • 100 ml de agua
  • 30 ml de leche
  • fruta escarchada al gusto

Paso a paso preparando el roscón de reyes en navidad

Primero añadiremos los ingredientes poco a poco en un cuenco para poder mezclarlo todo bien. Añadimos primero la harina, dejamos un hueco en el centro para continuar con los demás y poder remover correctamente. Seguidamente deberemos añadir todo el azúcar, si lo queremos un poco más dulce añadiremos un poco más.

Después por otro lado, disolvemos la levadura de panadero (muy importante que sea levadura fresca de panadero) en los 100 ml de agua. Una vez disuelta la añadimos a la mezcla que estamos haciendo (llamado comúnmente volcán por el hueco que hemos dejado). Removemos y poco a poco vamos añadiendo la harina que tenemos en los bordes del “volcán”. Se puede hacer también en la mesa directamente pero os recomiendo que si no teneis mucha práctica continuéis de esta forma, ya que una vez se despegue la masa del cuenco podremos pasarlo a la mesa sin problemas y no nos pringaremos tanto las manos.

A continuación le añadimos el resto de ingredientes, es decir, el ron, la leche, la ralladura de naranja y limón y finalmente la mantequilla que hemos calentado un poco para que cueste menos que se disuelva. Algunos recomiendan utilizar margarina, aunque no lo he probado con esta, con mantequilla sale bastante bien y creo que le puede dar más sabor, es más utilizada en repostería.

Seguimos con la mezcla, ahora le añadimos un huevo y seguimos trabajando de dentro hacia afuera durante unos minutos. Incorporaremos una pizca de sal después del huevo ya que se lleva muy mal con la levadura fresca de panadero (estas son bacterias que no aceptan el medio salino). Finalmente añadiremos el agua de azahar, unas cuatro gotas aproximadamente, si nos pasamos le dará demasiado aroma, esto ya a vuestro gusto.

Una vez la masa se despegue de las paredes la pasaremos a la mesa y la trabajaremos amasando bien con las manos. Nos pondremos harina en las manos para que no se nos pegue en los dedos. Una vez obtengamos una masa elástica, se despegue bien de la mesa y que los ingredientes se hayan mezclado bien, la dejaremos reposar en un plato para que fermente. Lo ideal es que la fermentación se realice a una temperatura entre 25 y 50 grados, mayor a esta temperatura la masa se cocerá y no fermentará y menor a esta, la masa paralizará su fermentación. Una opción es meterla en el horno a esa temperatura o dejarla a temperatura ambiente de la propia casa durante una hora aproximadamente, hasta que doble o triplique su volumen.

A continuación, la volveremos a amasar para eliminar el aire que ha provocado la fermentación, le daremos golpes a la masa para ayudar. Una vez hemos conseguido disminuir un poco el volumen volveremos a realizar una segunda fermentación, pero esta vez con la forma deseada.

En una placa de horno, pondremos un papel vegetal con un poco de harina para que no se pegue. Aquí pondremos la masa. Realizaremos un hueco en el medio de la masa y le daremos forma toroidal. Tener en cuenta que fermentará aumentará su volumen considerablemente, con lo cual, deberemos de dejar un hueco notablemente grande. Dejamos fermentar durante 1 hora más.

Una vez haya aumentado el volumen por segunda vez, lo decoraremos. Primero le pondremos un poco de huevo batido para que tome el color deseado con cuidado que no baje la fermentación. Pondremos las frutas confitadas cortadas distribuidas por el roscón y finalmente un cordón de azúcar por toda la masa que le dará el toque especial (si queremos podemos mojar este azúcar con un poco de agua para que salga mas cristalizada). Introducimos la placa en el horno a 220 grados durante 10 minutos seguidos de otros 10 minutos a 200 grados.

Como toque final le podemos poner cabello de angel por encima o almendras a láminas o también podemos partirlo por la mitad para añadir crema. Con esto, tendremos un Roscón de Reyes para chuparnos los dedos.

Imagen | Roscón de Reyes por Luis de la Fuente Sánchez

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