La cebada

La cebada

Aunque se utiliza fundamentalmente para hacer malta, la cebada es muy nutritiva y sabrosa, siempre que esté convenientemente preparada.

Contiene grandes cantidades de aminoácidos esenciales y, especialmente el triptófano, precursor de la biosíntesis de diversas sustancias, entre ellas, la serotonina, sustancia vasoconstrictora y neurotransmisora. Es rica en vitaminas C, B y carotenos (provitamina A), ácido nicotínico, ácido pantoténico así como en minerales (cobre, fósforo, zinc, calcio, magnesio, sodio, hierro, manganeso y potasio). Es refrescante, digestiva, diurética, depurativa y reconstituyente, recomendable para contra los catarros, bronquitis crónica, escorbuto y dispepsia atónica. Es recomendable contra el envejecimiento celular y aparición de arrugas prematuras, entre otras propiedades medicinales.

La cebada pot o escocesa, es el cereal integral al que se le ha retirado solamente la cáscara comestible. Pero la que se emplea habitualmente es la cebada perlada, a la que se le han quitado las dos capas externas (y, por tanto, casi todas las vitaminas).

Para prepararla, póngala a remojo, y cocínela durante 1 hora y media. Sírvala como sustituto del arroz, con bastante mantequilla y pimienta negra. Acompaña muy bien al cordero y se puede añadir a sopas y guisos para darles una mayor consistencia.

Los copos de cebada pueden sustituir a la avena en los porridges y müeslis

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